miércoles, 6 de junio de 2007
Sebastián
Mi experiencia en el Saint George
Bueno acá zhela escribiendo una vivencia buena onda todo partamos con lo bueno
El encuentro del Saint George es un encuentro no de colegios ni de alumnos en representación de bases es un encuentro de ideas y opiniones muy bien fundamentadas
Ahí encontré opiniones desde fachos hasta comunistas burgueses pero bueno sin discriminación alguna las escuche y tome lo bueno de cada una
El grupo de personas fue:
Simón el leso
Sebastián Achá el zh3la
Camila la mila
Valentina la wala
Francisca Fran
Y el profe fue el David
Buena onda
Ya en serio ahora
Desde el primer día llegamos tarde pero eso no nos complicó mucho en el colegio se sentía la buena disposición y el cariño, temas serios y buenas presentaciones. la minoría fueron tediosas nos atendieron muy bien con su desayuno con café y su súper ocho. luego lo mejor fue el casino que nos lleno de alegría al ver que te daban platos en vez de bandejas de aluminio
La gente que va a estos encuentros adquiere experiencia y madurez tomar la palabra en los círculos de conversación era lo mejor por que todos te escuchan como si fueras a decir algo importante como si fueras la presidenta o presidente.
La mejor experiencia escolar que me a tocado con un grupo buena onda y un aprendizaje total.
Consejos: lleven plata por si les da hambre, pásenla bien no se tomen los comentarios pesados o fuera de contexto como lo hice yo y terminé discutiendo mas allá de la democracia. fue una experiencia totalmente grandiosa muchas gracias por su atención y sobre todo a los pequeños que me escogieron en su representación, gracias totales.Simón
3º Encuentro por la participación juvenil en democracia
Uno de los aspectos más rescatables de ésta actividad es el provecho que pueden sacar los alumnos asistentes de otros colegio y los del colegio anfitrión, en cuanto pueden conocer realidades que les son ajenas en su cotidianeidad y de este modo generarse una opinión mas global frente a distintos temas, en este caso la participación juvenil en democracia.
Acerca de los invitados, es importante recalcar la variedad de pensamientos que convergieron en este encuentro, todo esto posible gracias a la importancia e influencias que posee el Saint George. Lo más probable es que en un evento similar en nuestro colegio no podamos tener la misma calidad de invitados.
Otro aspecto importante, es el interés y la organización que mostraron este año los alumnos del colegio, quienes fueron bastante más participativos que la vez anterior y con una organización más fuerte y sólida, gracias a las experiencias pasadas, lo que conllevo un orden interno gracias al respeto que tenían los estudiantes del Saint George hacía su propia actividad.
Finalmente recalcar la importancia que pueden llegar a tener estos encuentros, dando un ejemplo cercano. El año pasado, dicho encuentro trato sobre el tema de la educación y el movimiento estudiantil, siendo la base de los nuevos colegios que se integraron a la asamblea de estudiantes secundarios para forjar la llamada revolución pingüina. Depende sólo de nosotros el provecho que le podamos sacar a estas instancias, y ojala que algún día en nuestro colegio podamos generar una instancia similar en donde podamos tocar temas de interés común y no de unos pocos.
Valentina
CONVERSACIONES DE DEMOCRACIA
Que suerte la mía, de ser esta la segunda vez que participo en este encuentro por la participación juvenil en democracia.
Aun a pesar de haber tenido una experiencia previa (o talvez, debido a eso), no me sentía precisamente segura al postularme, ni suficientemente preparada.
El año pasado me había sentido bastante poco aportadora. A pesar de lo mucho que insistieron en que aprendiera la ley 524, llegue allá y no fui capaz de articular palabra.
Honestamente este año esperaba una situación parecida, pero me llevé toda una sorpresa.
Este año los temas eran mucho más cercanos a una realidad compartida, de la que todos formamos parte; no requerías estar en el centro de alumnos ni ser “mister movilización” para poder sentirte tocado y tener algo que decir. El año pasado esta actividad precedió a las movilizaciones. El que estuviera centrado en el conflicto estudiantil fue, para mí, como un síntoma de lo que vino después.
Desde el comienzo me pareció que el valor de quienes fueran elegidos para ir a esta actividad no era la representatividad, si no la participación, ya que, inevitablemente, las repuestas y opiniones eran personales. Lo importante era dar la oportunidad de que los cursos más chicos entraran en estas discusiones, para que como colegio podamos también formar una historia e identidad propia.
Llegamos tarde. Identificaciones, carpetas y vales de almuerzo. Nos llevaron al frío gimnasio que recordaba claramente. Allí se hallaban alumnos de alrededor de 25 colegios.
Alcanzamos a oír sólo el final de la “clase magistral” de Ignacio Walker, para partir con el primer panel: “¿Es democrático nuestro actual sistema político?”
Aquí dos políticos (Sergio Micco; DC y Arturo Barrios; PS) y un conocido historiador (Gabriel Salazar) plantearon su posición frente a esta pregunta y todos concordaron en que la “democracia” en la que vivimos hoy, pese a ser existente, es deficiente.
Esta apreciación venia a raíz de que la democracia como concepto; tanto para filósofos del siglo V A.C., como para un ciudadano del siglo XXI cualquiera implica la participación, y no solo en las votaciones (democracia representativa), si no de manera más activa en el desarrollo de nuestra sociedad: desde las juntas de vecinos, a las leyes que nos rigen.
Como bien sabemos, esto no es lo que sucede en nuestro país hoy, si no que el poder de decisión se posa sobre unos pocos y el resto nos subordinamos bajo las decisiones de estos, sin tener conocimiento o interés en lo que esta sucediendo a su alrededor, o talvez sin conseguir ser escuchados.
También nos califican como en una sociedad carente de igualdad y justicia.
¿Cómo se puede vivir en democracia estando ausentes dos elementos tan importantes?
Personas son pasadas a llevar por otras personas más poderosas, día a día, llegando a condiciones insostenibles.
Otro punto importante fue el modo en que podemos participar en el funcionamiento de nuestro país, que en definitiva es el modo en que vivimos:
desde dentro del sistema, votando, donde se vive una realidad ajena a nosotros y no existen instancias de participación real, o desde fuera del sistema, participando en los procesos históricos, como fue la movilización estudiantil del año pasado.
La razón planteada por las que no podemos participar desde adentro está fuertemente relacionada con la constitución que nos rige.
¿Cómo van a existir leyes que promuevan la democracia, si seguimos siendo regidos por una constitución impuesta por un régimen autoritario?
La transición nunca acabara mientras no hagamos un cambio de fondo, en el cual la participación ciudadana es vital.
Además que hay grandes problemas de educación; somos educados para sustentar esta situación y permitimos que permanezca, cuando priorizamos nuestro bien personal por sobre el colectivo, en vez de cambiarla.
Debemos ser protagonistas y no espectadores para transformar la situación actual.
Resalta la importancia de la historia; Salazar enfatiza en que debemos examinar los problemas sociales desde una perspectiva histórica, ya que esta no es solo un medio para poseer libertad, si no también soberanía.
Para mi, de todos, fue este el panel mas enriquecedor, la asertividad en que Salazar retrato la situación actual, nos dejo a muchos pensativos, creo que lo que mas me llamo la atención fue el paralelo que hizo entre que se esta viviendo en Chile a tres años del bicentenario y como era la situación hacia 1910, la similitud entre ambas realidades es sorprendente.
Tras el Panel debíamos reunirnos en grupos, para discutir sobre los mismos temas. La idea era que en cada grupo hubiera gente de distintos colegios (aunque los estudiantes del Saint George predominaban) guiados por un monitor, así que pronto cada uno de los chicos del Latino se encontró junto a un grupo de desconocidos. Y entre ellos diversas visiones y posturas políticas. Hubo varios encontrones con un participante que decía ser de centro-derecha, con el resto concordaba bastante. Extrañamente, a diferencia del año pasado, me encontré a mi misma discutiendo, aportando, participando.
El tema del 2do panel: “¿Somos una sociedad democrática?” participaron dirigentes de distintas agrupaciones sociales y definieron en que modo esta democracia imperfecta afecta, e impide que se solucionen las problemáticas contra las que luchan, cada uno en su ambiente particular. Entre los panelistas se encontraba; El ex dirigente estudiantil “conejo” Juan Carlos Herrera, Etiel Moraga (dirigente CUT y presidente de sindicato), Paulo Álvarez (Profesor de historia y poblador de La Legua) y Viviana Díaz de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Según Juan Carlos Herrera, se necesita generar un poder real que nos conceda la posibilidad de plantear necesidades y posturas, también a través de un espacio distinto al convencional, no buscando el apoyo directo del gobierno, si no de la ciudadanía, como lo que sucedió con la actuación de los estudiantes el año pasado.
Entre las opiniones del mismo modo resaltó la importancia de que todos los actores sociales tengan opinión política, más allá de pertenecer en un partido, todo el que vive en una sociedad debe tener una postura o conjetura sobre lo que en esta acontece.
También se repite la necesidad de igualdad, mejorar las condiciones mínimas de vida y equiparar las oportunidades.
Hay un profundo quiebre de la relación entre el estado y la sociedad, el primero no aparece centrado en las necesidades, ni los intereses de quienes debería velar.
Existe un importante sector de nuestra sociedad en el que se siente que aun vivimos en una sociedad seudo-democrática donde ocurren situaciones de autoritarismo, prejuicio y marginación.
La empatía que despertó la impotencia de quienes esperan justicia, después de 17 años de democracia sin que hayan mayores cambios, donde aun queden sin ser juzgados tantos violadores de derechos humanos y un gran porcentaje de nuestra sociedad (y esto lo vi en los diálogos que tuve luego con mi grupo) prefiere dar la espalda a nuestra historia, y a quienes exigen justicia los tildan de rencorosos, de “quedarse pegados”.
¿Cómo mejorar el futuro si olvidamos, subestimamos nuestro pasado, y decimos que ya es pagina pasada? ¿Cómo explicarle a mis compañeros que hay procesos profundos que no cierran tan pronto y que nuestra responsabilidad es buscar la verdad y no olvidar , para que cosas así no se repitan?
Olvidan la enorme importancia de la historia en la construcción de una sociedad democrática.
Con esas reflexiones acabo el primer día.
El viernes, nuevamente llegamos tarde, justo en el momento en el había acabado la presentación de el electivo artístico-musical.
Luego de eso, el historiador Mario Garcés nos dio una conferencia que inicio haciendo la pregunta: “¿Qué es lo que no ha sido la democracia?”
Según este Historiador, la democracia representativa existente en Latino América (y pone énfasis en la identidad continental) se posa en bases débiles (gran pobreza y desigualdad). Afirma que lo que nos falta es una democracia ciudadana, pero que la construcción de esta no es factible cuando las prioridades de muchos son tan elementales como la supervivencia. Además dice que aquí no existe una tradición, una cultura de democracia (valores, disposición y apertura).
Nuestra sociedad e instituciones fomentan la violencia y el autoritarismo. Se dan en espacios tan fundamentales como la familia y luego la escuela, o sea, desde los inicios fomentamos una nación antidemocrática. Son estas prácticas autoritarias, el mayor problema para la democracia. No hay participación ciudadana, debido a la desconfianza que se ha creado, no hay redes, asociaciones que, formando una unidad, permitan hacer cambios.
Tras tomar café y comernos un superocho comenzó el tercer panel: “¿Cuáles son los obstáculos para vivir en democracia?”
En este panel participaban el ministro del Tribunal Constitucional, Jorge Correa Sutil, el periodista Juan Pablo Cárdenas y el economista Marcel Claude.
A través de la democracia representativa hemos dejado de elegir colectivamente, precisamos recuperar el dialogo; el que existan distintas posturas y que todas puedan ser respetadas, enriquece nuestra convivencia colectiva, nos da mas posibilidades para hallar soluciones que satisfagan a todos. Lamentablemente se legitimiza socialmente esta falta de debate, la gente demuestra desinterés y desesperanza y no crea estos espacios.
Para Cárdenas la democracia es la principal herramienta para lograr satisfacer la necesidad humana de justicia, equidad, educación y libertad.
Sin embargo vivimos en una democracia tramposa en la que se impide la representación y la libertad de expresión. Existe un monopolio en los medios de comunicación masiva, no existe la diversidad informativa, estos medios interpretan la información según su conveniencia, por lo que en definitiva no hay un verdadero acceso a esta ni la posibilidad de denuncia.
Se requiere la soberanía popular; que la ciudadanía tome las riendas y se abra un espacio, dejar la pasividad, de esperar que sean los que tienen el poder quienes actúen y hacerse responsables de generar cambios.
Claude prefiere dirigirse desde lo que él llama una mirada utópica (aspiración casi inverosímil pero que tiene una proyección de realidad) y nos plantea ser testigos insobornables de nuestro tiempo. Dice que existe un espíritu nihilista desde el siglo pasado (Nihilismo: Negación de toda creencia, de todo principio religioso, político y social.), una desesperanza en la humanidad, ya no existe unanimidad sobre el concepto progreso y la única “ideología factible” en esta desesperanza es el neoliberalismo, que se centra en el bienestar personal, sin importar pasar a llevar a otros. Y aun a pesar de que bien sabemos la enorme desigualdad que existe en el mundo y la destrucción de nuestro planeta, no hemos cambiado nuestro estilo de vida.
Este sistema ha creado una democracia mediocre e hipócrita, que no puede de funcionar ya que no se puede sostener en la desigualdad.
Actualmente las instituciones con mayor poder con los MCM y los con menor influencia son las ONG (Organizaciones No Gubernamentales) e instituciones comunitarias.
Luego de este tercer panel volvimos a los grupos del primer día para discutir sobre nuestras propias prácticas democráticas y hasta autoritarias y lo difícil que es ser democrático con todas sus implicaciones en nuestra vida diaria. También hablamos sobre la poca participación de los jóvenes en el sistema electoral y no fueron pocos los que planeaban no inscribirse.
La razón principal era la falta de representatividad, ven a la política como algo corrupto y ajeno a ellos. El argumento de quienes dijimos que si nos inscribiríamos era el podemos actuar, hacernos valer desde dentro del sistema tanto como desde afuera, a través de la participación en los procesos históricos, como dijo el historiador Gabriel Salazar.
Las inquietudes, las diferencias y el entusiasmo durante toda la conversación no cesaron, todos tenían algo que decir y los temas daban para más del tiempo que quedaba, dificultosamente logramos centrarnos y acordar los consensos e ideas principales.
Durante el almuerzo nos reunimos e intercambiamos experiencias con los chicos del Latino, risas y anécdotas y David nos contó de sus conversaciones con los otros profesores.
Todas me daban la sensación de “Y bueno, si, el Latino es un lugar chiquitito, y bueno, se está recién formando y si, es como distinto.” Era sentirnos casi extranjeros en ese enorme colegio, todo nos era llamativo e impresionante, en especial el casino y la comida...
Y bueno ya solo quedaba de la última jornada el cuarto panel, la asamblea y la ceremonia de clausura.
Desafortunadamente nos íbamos temprano, por lo que solo llegamos hasta el panel “¿Cómo formar ciudadanos responsables en la construcción de una democracia más participativa?”
En este espacio estuvieron el profesor Davor Harasic y el diputado Álvaro Escobar.
Ambos afirmaron que las autoridades políticas deben cumplir con una serie de responsabilidades: Transparencia, rendición de cuentas y evitar la corrupción.
Y así mostrar su compromiso con quienes les han otorgado el poder; deben conseguir merecer su confianza. Y por su lado la ciudadanía debe exigir esto, ocupar su soberanía para que esto se cumpla.
Pero no pude seguir profundizando en las ideas de Escobar, teníamos que irnos pronto, el furgón nos esperaba. Fuimos a buscar el canelo que el Saint George regalaba a cada colegio. Dimos las gracias y partimos.
En mi opinión todos los paneles, a pesar de haber personajes de variados ámbitos y de responder a distintas preguntas iban en una misma dirección y me sorprendió el modo en que coincidieron en varios puntos, esto me dio la sensación de que hay ciertas cosas transversales a nuestra sociedad, que están en la cabeza de mucha gente, y que ya con conversarlas (en instancias como esta) se genera una disposición a actuar, a intentar hacer cambios, y es esta disposición la que nos puede llevar a crecer y talvez llegar a acercarnos mas a la sociedad que deseamos.
Pero, como conversábamos con mi grupo de discusión, no nos podemos quedar en lo teórico, en lo ideal, debemos llevarlo a la práctica en nuestros espacios, no podemos desestimar las acciones que realizamos en ellos pues son estas las que eventualmente nos llevaran a hacer cambios a gran escala.
Muchos de ellos consideraron el movimiento estudiantil del año pasado como un ejemplo de lo que, como sociedad, nos falta hacer, creamos una unidad que traspaso nuestras diferencias, logramos causar un debate profundo, una respuesta de parte de la ciudadanía muy pocas veces vista, en el que todos tuvieron algo que decir.
El Latino Cordillera estuvo ahí...

No sé si la posibilidad que tuve de asistir al Tercer Encuentro por la Participación Juvenil en Democracia se forjó electoralmente o si me convertí en un designado, pero tuve el honor de acompañar a Francisca, Camila, Valentina, Simón y Sebastián en la delegación representante del Latino Cordillera.
Las jornadas del 17 y 18 de mayo desarrolladas en el Colegio Saint George contaron con la presencia de un centenar de jóvenes de distintos establecimientos educacionales de Santiago (Instituto Nacional, Instituto Hebreo, Liceo Don Bosco, Liceo Industrial Benjamín Franklin, San Ignacio de El Bosque, etc.) más otro centenar de estudiantes del colegio anfitrión.
El encuentro fue organizado por el Centro de Alumnos y Alumnas, con la ayuda de los profesores del Departamento de Historia.
Asistimos a las conferencias de Ignacio Walker y Mario Garcés, y a cuatro mesas redondas: la primera entre Sergio Micco, Arturo Barrios y Gabriel Salazar, luego una entre Viviana Díaz, Etiel Moraga, Juan Carlos Herrera y Paulo Álvarez y el Viernes las de Jorge Correa Sutil, Juan Pablo Cárdenas y Marcel Claude seguida de la de Davor Harasic y Álvaro Escobar.
El tema principal de todo el encuentro fue evaluar la democracia chilena, lo democrático de nuestro sistema político, los obstáculos que nos impiden alcanzar una plena democracia y como se debería formar a ciudadanos responsables en participación. Todo desde la perspectiva de personas que hace rato dejaron de ser jóvenes (excepto el Comandante Conejo, que ahora es universitario y no secundario), pero que intentaban tender un puente hacia los presentes, con mayor y menor éxito. Bueno, es un juicio desde mi propio prisma.
Pero no es mi intención explicar aquí mis ideas políticas, de hecho, creo que no podría explicarlas de forma clara y mucho menos convincente.
La intención de este espacio virtual es que puedan hacerse partícipes de lo que tuvo lugar hace casi un mes, desde las palabras de la delegación y no desde las de este servidor; con ustedes, vuestros delegad@s...






